Este término fue acuñado en el año 2000 por el premio nobel de Química, el holandés, Paul Crutzen.
Argumentaba que con el considerable impacto de la actividad del hombre en los procesos naturales de la Tierra, hemos dado paso a una nueva época geológica: el antropoceno (del griego anthropos, hombre, y Kainos, reciente), que se caracteriza por la capacidad destructiva del ser humano sobre el medio ambiente, que acelera la desaparición de muchas especies y altera las condiciones actuales de vida. Para muchos científicos, el inicio de esta época coincide con la Revolución Industrial.
Según un estudio publicado por el PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) en 2011, más del 22% de las plantas del mundo se encuentran en peligro de extinción, debido a la pérdida de sus hábitats y como consecuencia de la deforestación en aras de la producción de alimentos, del agronegocio y de la ganadería. Y con la desaparición de los bosques se ven peligrosamente afectados los animales, y por supuesto, también el mismo hombre, ya que todos los seres vivos estamos interrelacionados, nos necesitamos para seguir viviendo.





